jueves, 13 de enero de 2011

Ley SindeRecho

La Ley Sinde vuelve a estar de moda, si alguna vez dejó de estarlo. Hace poco recibí un evento en el tuenti para incentivar a la gente para que firmase un manifiesto contra la ley y en pocos días consiguió unas cuantas decenas de miles de firmas. Y es que se trata de un tema que levanta ampollas, un tema “tocapelotas” diría yo.

Para los que no lo sepan, la Ley Sinde (nombre adquirido al ser promovida por la guionista y directora de cine, además de mal llamada Ministra de Cultura, Ángeles González Sinde) es un intento burdo de luchar contra la piratería en Internet. Los consumidores hemos puesto en jaque a las productoras de cine, a las editoriales, a toda la industria del entretenimiento en general, que se queja de no recibir el dinero que les corresponde por su trabajo.

Estoy de acuerdo con ellos. Somos (sí, me incluyo dentro de los que descargan absolutamente todo sin pagar) unos auténticos ratas hijos de puta. Y yo, al menos, pienso seguir siéndolo.

Para evitar estas situaciones y que los pobres amigos de Sinde puedan volver a cobrar, la ley propone que un comité de “expertos” pueda cerrar cualquier página web que considere “delictiva” sin necesidad de juicio. El juicio siempre llega después, una vez está la página cerrada, y quizá tras meses de espera.

Sean cuales sean las intenciones de esta ley, lo que propone es sencillamente insano. Que un grupo de gente elegida a dedo pueda cerrar una página sin ningún tipo de juicio situaría a España en un nivel de censura parecido al de China. Lo que deberían plantearse es por qué la gente descarga películas de Internet de forma gratuita. No he visto muchas opciones para descargar películas por Internet pagando un precio “razonable” (lo mismo para los libros).

Lo que deberían hacer es adaptarse al mercado, no luchar contra él.


No hay comentarios:

Publicar un comentario